
Víctor Jara con los Quila en un Campeonato de Baby-Futbol
Con el tiempo y tras un final trágico, tendemos a pontificar a las personas. Se transforman en personajes inalcanzables, “vacas sagradas” que se les rememora con lugares comunes, frases trasnochadas que poco a poco nos van distanciando del ser y su mensaje más puro.
Víctor Jara era como cualquiera de nosotros. Un tipo de extracción humilde, trabajador, calladado y mal humorado a veces. Otras tantas, alegre como quedo retratado en más de alguna foto que ahora deambulan por la web. Lleno de virtudes y defectos que sus más cercanos deben haber conocido. Muy lejando de estatuas, poemas o poses que el tiempo nos ha querido imponer.
Así debe haber sido Víctor. No sólo girando en torno a la música y el teatro, sino tan humano que también se permitia con sus amigos momentos que ahora denominariamos “faranduleros”, como los encuentros deportivos que a mediados de los 60 organizaba la revista musical chilena RITMO.
Acompañado de los Quilas, que en ese tiempo dirigia, armaron un equipo, cuya tenida era también de negro riguroso. Con esta escuadra participaron entusiastamente en partidos de baby-futbol (modalidad de futbol con 5 jugadores por lado) en los que ha decir verdad nunca les fue muy bien.
Las siguientes fotos pertenecen a un par de números de revistas Ritmo, de Agosto de 1967, que dan cuenta de las alternativas del campeonato de Baby disputado en el ex Gimansio Nataniel.

Julio Carrasco tras el balón

Carlos Quezada y Víctor Jara marcando a Pat Henry
En la primera de ellas, aparece Julio Carrasco (goleador del equipo) corriendo tras el balon. En la segunda foto aparecen Carlos Quezada y Victor Jara a la expectativa de lo que haga con la pelota el cantante de la Nueva-Ola chilena Pat Henry.
Del marcador final del partido, mejor ni hablar. 9 a 2….en contra.


